lunes, 3 de abril de 2017

UNA BÚSQUEDA DESESPERADA (EPISODIO #359)



Mis piernas se aquietaban, como si fuesen ajenas a las continuas órdenes que mi cerebro estresado, mandaba. Había logrado trepar la primera rama. Parado, me abrazaba al tronco como si fuese mi amada. Unas hormigas inofensivas se engarabitaban a mis brazos, confundiéndome con la añosa corteza que abrigaba toda la planta. Sudaba. El gato maullaba, motivándome a seguir con la hazaña. Por cierto no debía tomar un descanso. Entonces continuaba trepando, sin mirar hacia abajo. En tiempos pasados, hubiese preferido quedarme en el pasto, pero la vida me estaba cambiando, demasiado.


miércoles, 29 de marzo de 2017

Debes saberlo




¡Oh, princesa vampiresa, un murciélago viajó hasta casa, confundido con tu deslumbrante belleza!


Debes saberlo. 
Juanma.

domingo, 26 de marzo de 2017

Como murciélagos, de noche


Este viernes iré a buscarte, y viviremos de noche, como dos murciélagos, un tanto...
¡peculiares!


Con cariño, Juanma.

UNA BÚSQUEDA DESESPERADA (EPISODIO #358)


Arribábamos a la planta. Ninguna piedra había sido desplazada. Realmente era muy alta, y estaba aislada, como nosotros, pero lamentablemente no podía balbucear una palabra. No hablaba. El gato subía por el tronco como invitándome a seguir sus piruetas de acrobacia. Me daba vértigo, me revolvía las entrañas. Ni siquiera había puesto el pie en una rama. Giraba el cuello. Inmediatamente después hacía lo mismo con la espalda. Observaba todas esas piedras enigmáticas. No podía quedarme con las ganas de saber de qué se trataba. El gato maullaba. Perseguía animarme, entonces me colgaba de una rama, como una araña, y pataleaba, buscando alcanzar la otra rama, que me sirviera de apoyo para ponerme de pie y ascender cautelosamente por la planta.